Estas tan acostumbrada a ver tus defectos, 40 acres de ellos, de los que no tienes idea que tan especial le pareces a los extraños, creo que es muy difícil no recaer en esa sensación de ansiedad palpitante que genera el hecho de saber que estás cerca con el ceño cruzado y los brazos fruncidos, molesta por quien sabe qué, probablemente angustiada por ese mensaje que nunca llegó, y que no llegará al menos que segundas intenciones vengan detrás de la primera; debe ser exhaustivo lidiar con decepciones que más que malos momentos es las personas que las ocasionan. La vida es una fiesta; lástima que el corazón sea la piñata.
A veces, entre todas las cosas me imagino que te tengo de frente, casi rozándote con la punta de mis dedos, ¿Tu también te lo imaginas? Imagínatelo. Imagina ahora que me miras. Pero no por equivocación ni de reojo. Imagínate que me miras en silencio y despacio. Con todo el tiempo del mundo, los dos solos. En una habitación blanca, donde nosotros seriamos el único color que le adornase, que me miraras con suavidad y tus vellos se erizaran. Imagínate que me miraras de la misma forma en que me has pensado. ¡Cómo se te saldría el corazón por las pupilas! Tus pupilas te desnudarían, me contarían ellas la verdad, que me miraras como me has mirado en sueños y a oscuras. Nunca pensé soñar con esto, pero contigo tampoco y apareciste. Probablemente te cansarás de preguntar porque no hay nadie que te quiera escuchar acuérdate que no solo de cuerpo vive el sexo. Pero me resultas insoportablemente blanca. Me ardes y no existo. Siempre se te dio mejor amar lo que no tienes. ¿Quién coño te contó que eso era de valientes? Mira lo que me has hecho.Tú ganas.

